viernes, 31 de diciembre de 2010

2010.

Termina un año. Un año lleno de muchas cosas, tanto buenas como malas. Un grán número de alegrías, momentos bonitos que no quiero olvidar, que me hicieron sentir bien e hicieron que me sintiera realmente feliz aunque fuese por algunas horas. Pero lamentablemente un gran número de cobardías, de miedos que hacen que puedas perder la oportunidad de que algo salga bien solo por no arriesgar. Espero en este nuevo año poder superar todas esas cobardías y miedos y perder el miedo a fracasar y aprender que arriesgar no siempre se trata de perder, que también puede incluir un gran número de triunfos aunque yo no pueda verlo así todavía.

No sabría como describir este último año, posiblemente con el mejor comienzo que haya tenido en muchos años, pero quizá con un final un tanto desastroso en ciertos aspectos. Querría cambiar tantas cosas de mí, que dudo que pueda ser suficiente un año, pero querría borrar todo ese pesimismo que muchos dicen que poseo o por lo menos poder darme cuenta de que lo que para mí pueden ser realidades, realmente no lo sean. También acabar con muchas cosas que han agriado mi personalidad con el paso de los años, no tratar de cambiar mi personalidad, sino acabar con lo que me hizo así. Aprender que nadie tiene que cargar con mis problemas excepto yo y conseguir demostrar un poco de cariño. Quizá sean altas expectativas, y no tenga suficiente con un año para conseguirlas todas, pero supongo que como muchos dicen y yo pocas veces he creído, la esperanza es lo último que debe perderse.
Espero que tengáis todos una perfecta entrada y salida de año, que no os atragantéis con las uvas, que disfrutéis como nunca el final de este año y por supuesto, que os toméis algo a mí salud.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Navidad.

Es bonito ver como muchos la disfrutan, como muchos son felices en ella y no tienen miedo de las noches familiares que implica. Como cantan y bailan sin ningún tipo de vergüenza con sus amigos o familias. Es envidiable la manera en la que estas fechas hacen que la gente se olvide de sus problemas o adopten esa capacidad para hacer que la felicidad que la navidad debe inspirar, haga que esos problemas sean algo más insignificantes. Debo decir que para mí la navidad no es nada de eso, sino más bien todo lo contrario, gritos, discusiones, y un cúmulo de problemas de los que no creo encontrar solución por mucha felicidad que la navidad deba inspirar. Pero como sé que mi pensamiento no es compartido por todos, debo deciros que Feliz Navidad a todos y espero que vosotros sí seáis capaces de disfrutar de esa felicidad que estas fechas inspiran.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Caída libre.

Notar como todo empeora, como lo que se había convertido en una inmensa cuesta arriba, pasó de nuevo a ser una caída libre. Intentas que el último golpe sea lo menos doloroso posible para los que puedan salir afectados.Saber que puedes intentar solucionarlo pero sin poder cometer el más mínimo error y acelerar esa caída. 
Una de las peores partes de todas es el momento en el que notas que mejora y vuelves de golpe a caerte sin culpar a nadie más que a ti mismo. Una de las realidades más dolorosas, es ser tú la culpable de todo lo que te está pasando, y saber que la solución a todo ese dolor la tienes tú y no sabes encontrarla.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Adiós.

Se ha roto, poco a poco habéis ido rompiéndolo, acabando con ello hasta que no ha quedado nada, hasta que una de las únicas cosas que me hacía seguir adelante desapareciese. Un ejemplo a seguir, una forma de estar siempre segura, milles de maneras de hacerme reir, una gran razón por la que siempre me sentí orgullosa. Todo eso se ha ido, y habéis sido vosotros quienes lo habéis roto. Momentos inolvidables que no se volverán a repetir ni habrá alguno mínimamente parecido. Gracias a todo lo que vosotros me demostrábais pude salir de muchos baches y hacer que los problemas más grandes fueran insignificantes porque vosotros estábais conmigo. Siento como si con vosotros se fuese una parte de mí, una parte fundamental de mi vida y de la que nunca creí que me desprendería. Solo me queda decirle adios a todo eso, adiós a una etapa que terminó y conseguir fuerzas para enfrentar a la que viene, perder ese miedo que todo esto me ha creado y ser capaz de afrontar los problemas que todo esto pueda provocar. Supongo que me queda deciros que gracias por lo que ahora se va, no creo que pueda olvidarlo nunca.